EJERCICIO DEL DERECHO A LA ÚLTIMA PALABRA DE FOUAD EL MORABIT.

  1. o En cursiva azul, las preguntas del Ministerio Fiscal y los abogados.

  2. o En normal negro, las respuestas.

  3. o Los comentarios del juez, comienzan por GB

  4. o En rojo, lo que no se entiende bien y es de libre trascripción.

  5. o NOTA del Transcriptor (n. t.)

Nomenclatura de las partes que intervienen en el interrogatorio:

A GERIA Acusación particular de doña Angélica Geria Cortés y su hijo menor de edad.

Imputado Fouad El Morabit.

GB Presidente del Tribunal- Javier Gómez Bermúdez

Derecho a la última palabra de Fouad El Morabit.
00:00:00

GB: Llévenselo al habitáculo. José Emilio Suárez Trashorras, ¿quiere decir alguna cosa más? ¿No? Siéntese. Fouad El Morabit El Amghar. Silencio, por favor.

A GERIA: No se escucha, perdón, Señoría...

GB: Mire, por favor, que el micrófono esté activado. Déle un poco más al micrófono por favor.

I: Primero y antes de todo, quería condo… condenar rotundamente los atentados del 11 de marzo y así que todos los atentados y actos violentos y toda ideología terrorista radical. Insisto en mi total y absoluta inocencia. No tuve la mínima participación ni siquiera de la forma más pasiva que se pueda imaginar en los terribles atentados del 11 de marzo. Eh… mi manera de pensar, mi cultura, mi ideología, mi educación, no confiere en ningún momento, bajo ningún precepto, bajo ningún pretexto, dar una razón de ser a la violencia. Mis frenos morales funcionan muy bien y más todavía cuando se trata de unas personas eh… ajenas, cuando se trata del prójimo. Por eso, precisamente, me siento profundamente indignado de ser injustamente acusado de ser un terrorista encarcelado durante tres años, sin ninguna, la mínima justificación razonable, solamente a base de adivinanzas, conjeturas y cosas así. Así me siento profundamente indignado precisamente por esto. Como no tuve nada que ver al encontrarme sumergido en esta profunda injusticia, no tengo más remedio que expresar mi profunda indignación y mi profunda impotencia y rabia a la vez.

Me… mi actitud antes y después del 11 de marzo y entre las detenciones, era una actitud que encaja perfectamente o presenta perfectamente el comportamiento, el patrón de comportamiento de una persona totalmente inocente, ajena a todo tipo de participación activa o pasiva a cualquier actitud terrorista o a cualquier… a cualquier ideología terrorista.

Me gustaría eh… resaltar dos aspectos que se relacionan directamente con los indicios que iban vertiendo las acusaciones a lo largo de estos tres años.

Una de ellas es relativa a la visita a Anouar Rifaat a la calle Virgen del Coro en la tarde del 11 de marzo. Pues me gustaría decir algo, aunque se sabe, que en aquel día todo el mundo sabía, la policía, los medios de comunicación, todas las pistas se dirigían hacia la autoría de ETA. Entonces, Rifaat, tanto como todo el mundo, Rifaat sobre todo, no tenía por qué sentirse amenazado, perseguido o te… o teniendo la necesidad de buscar un cobijo para ir a Virgen del Coro. Tampoco tenían… tenían los demás la mínima sospecha para manejarla y llegar a sospechar de él. Solamente quise aclarar este extremo y todo lo que se relaciona con lo demás lo he aclarado suficientemente en mis repetidas declaraciones a lo largo de la instrucción y aquí mismo cuando contesté espontánea… espontáneamente a todas las preguntas para, precisamente, para aclarar todo lo que se pueda, lo que se pueda… lo que se pueda aclarar relativo a mi presunta participación.

También me gustaría aclarar algo sobre el tema de Virgen del Coro. Que se dice que hay o no hay reuniones ahí, eh… o muchas fantasías relacionadas con ese local. Pues ese local precisamente estaba vigilado como mínimo un año antes de los atentados y siguió vigilado después, pues constan en el sumario informes policiales que… donde se reflejan el resultado de esa… de ese seguimiento, observación al local. En ninguna consta, por ejemplo, la palabra reunión. Y también consta claramente, en alguno de los folios, las personas relacionadas con este local. Y en algún folio vienen los nombres, entre otros hay un tal Rostom… un tal Rostom, eh… Mohamed El Haid, un tal Hadid, personas que no tienen nada que ver que… con ningún am… ambiente de radical ni islamista. Son personas que viven con total normalidad, que ni siquiera han sido o han… han suscitado la mínima sospecha. Además de esto, entre esas personas constan también los hermanos Suleyman, que han venido aquí, han declarado todo lo que se saben, todo lo que se imaginan, todo lo que adivinan sobre Virgen del Coro y al final, nada. Todos los que declararon a lo largo de la instrucción relacionados con Virgen del Coro, nadie ha mencionado la palabra reunión. Todos han desmentido esas… esas reuniones, supuestas reuniones y no sé porqué las acusaciones siguen manteniendo eh… éstas… estas afirmaciones, estas sospechas.

00:06:58

También… también me gustaría resaltar, porque me llamó mucho la atención, la actitud de algunas acusaciones, sobre todo a lo largo del juicio. Iban… se… iban reparándose ante cualquier detalle, cualquier insignificaciones (sic), cualquier manifestación, cualquier gesto dentro o fuera de la pecera; se detienen ante ello, lo recogen, lo guardan como si fuera un valioso indicio o arsenal o un tesoro probatorio incriminatorio. Esa actitud desesperada refleja y creo que representa claramente lo que se denomina el síndrome de Diógenes, porque al fin y al cabo, esos tesoros tan valiosos probatorios/incriminatorios resultan ser nada.

Por eso, precisamente porque no hay nada en concreto contra mí, porque no puede haber nada, simplemente y sencillamente porque no tengo nada que ver con estos hechos apelo al Tribunal primero, a la lógica y luego a la justicia.

También me gustaría hablar del periodo, de las circunstancias de mi detención. En veinte días yo fui detenido tres veces. He pasado trece días en los calabozos de la comisaría. Pues en esas… en esos calabozos se me practicó todo tipo de maltrato, de tortura. Todo tipo de maltrato, tortura y humillación. Solamente cuidaban de no dejar marcas, que no sangrara, que no me rompieran los huesos y nada más. Eso lo que viene y vino el médico forense a corroborar solamente que no tuve fracturas ni nada, pero malos tratos, humillaciones, insultos, amenazas,... Y precisamente, por las amenazas tuvieron que traer un agente, dijeron ser que era un agente marroquí, pero yo creo que era un simple colaborador de la policía pasándose por un agente, precisamente para amenazarme por mi familia en Marruecos. Me hizo todo tipo de amenazas. No puedo silenciar eso, por eso lo manifiesto, para que no se pueda a repetir, no por otra cosa. Solamente digo esto y vuelvo a insistir en que no tuve nada que ver en los atentados, ningún tipo de participación pasiva o activa, no tengo absolutamente nada que ver, es más que suficiente tener que soportar tres años en la cárcel sin tener la mínima culpa, la mínima participación, sin ni siquiera saber o enterarse de nada, de nada relacionado con el 11M, solamente digo eso y nada más.

GB: Pase al habitáculo.

Libertad Digital